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miércoles, 4 de julio de 2012

Definición y función del Arte


ARTE: DEFINICIÓN Y FUNCIÓN.
REFLEXIONES EN TORNO A LA “KATHARSIS
EN LA POÉTICA Y LA POLÍTICA DE ARISTÓTELES

Víctor Jofré Araya
Magíster (C) en Educación Religiosa

“Lo esencial es invisible a los ojos”
Antoine de Saint-Exupéry, El Principito.

INTRODUCCIÓN
Se cuenta de Miguel Ángel, el hábil artista italiano, que estando frente a una masa informe de mármol blanco, exclamó: “¡Aquí yace David y voy a despertarlo!”. Cincel en mano y luego de arduas jornadas dio forma a su famoso David, encargado para la Opera del Duomo de la Catedral de Santa María del Fiore de Florencia en 1501 y que ha sido replicado en diferentes tamaños y materiales hasta el día de hoy. Según la mayoría de los historiadores, el David es una de las esculturas más famosas del mundo y los críticos nos dirían que estamos frente a una obra maestra del arte. Pero, ¿es la opinión de los críticos lo que hace que el arte sea arte? O, ¿era ya el David de Miguel Ángel una obra de arte en la mente del maestro aún antes de que su mano tallara las formas en la mole?
Aunque el concepto de arte propone algunos problemas particulares y hay fuertes dificultades para construir una definición satisfactoria, pues se trata “en todos los casos de actividades y/o sistemas de normas y creencias que tienen naturaleza histórica”[1], lo que significa que se manifiesta de muy diversas formas a lo largo del tiempo y en distintas culturas y abierto a transformaciones difíciles de prever, hay ciertos consensos en cuanto a su definición.
En primer lugar, debemos establecer que arte es un concepto abierto, en cuanto sentido y referencia, de una producción humana, y a la vez, un hecho social e histórico, concepto derivado de la particularidad expuesta en las líneas anteriores. En segundo lugar, se concuerda en que arte puede ser tanto ciertas propiedades que provienen de una disposición innata, heredada, adherido al sustrato biológico o psicológico, como también ser un instrumento eficaz para cumplir cierta función, particularmente social, aunque también es un ejercicio individual. “Arte significa tanto la facultad para hacer alguna cosa, cuanto las normas necesarias para hacerla bien”.[2]
Sea el arte una práctica, un producto o un concepto, se entiende que, como consecuencia de lo anterior, no existe entidad o evento que pueda ser excluido del universo de los candidatos a obra de arte, como tampoco puede existir una especificidad cultural que pueda ser definida como arte, pues todo dependerá de las decisiones, apreciaciones o meramente gustos de los críticos o de los observadores.  En otras palabras, “debemos atribuir al mundo del arte el poder de establecer el derecho a que algo pueda ser objeto de interpretación del tipo de las que la obra de arte admite”.[3]
El presente ensayo estará basado, principalmente, en la Poética de Aristóteles, exigencia de la asignatura cursada. De igual forma se hará mención de la Política del mismo filósofo. Amén de lo anterior, se citarán otros autores que he considerado pertinentes, principalmente el artículo “Catarsis” en la Poética de Aristóteles. El trabajo está dividido en: (1) Se presenta un breve marco teórico acerca del arte como mimesis y (2) se consigna lo mismo con respecto al arte como catarsis, según se plantea en el pensamiento aristotélico. Agregamos (3) la idea aristotélica de arte como instrumento educativo. Luego (4) se construye una relación a propósito de una experiencia estética. En este caso se analizará el Film La última canción.[4] A manera de (5) conclusión, se ofrece una reflexión e interpretación personal de arte, derivada de las definiciones mencionadas.

EL ARTE COMO MIMESIS
La teoría del arte como imitación, es el principio fundamental sobre el que descansa el modelo explicativo de la tragedia ofrecido en la Poética, y descubre una base racional en el ser, en el proceso creador y en la contemplación artísticas. Para el Estagirita, la epopeya, la poesía trágica y, por extensión, las demás artes, son imitación.[5] Es natural, por tanto, que todos disfrutemos con las obras de imitación, entre otras razones, porque aprender agrada a todos, no sólo a los filósofos.[6] Sobre el tema pedagógico volveremos más adelante. Por su parte, respecto a la música, Aristóteles afirma: “Nada hay tan poderoso como el ritmo y el canto de la música para imitar, aproximándose a la realidad, tanto como sea posible, la cólera, la bondad, al valor, la misma prudencia, y todos los sentimientos del alma. […] La música es evidentemente una imitación directa de las sensaciones morales”.[7]
En la Poética, dice el filósofo, al involucrarse en la trama de la tragedia, la audiencia puede experimentar las mismas pasiones de los personajes, pero sin el temor de sufrir sus verdaderos efectos, pues no son las personas las imitadas sino las acciones y la vida.[8] La acción imitada es entera: posee principio, medio y fin; es decir, una estructura ordenada, racional.[9] Es interesante hacer notar que esta imitación de la realidad no es simplemente una copia o una mera reproducción sino más bien es ante todo “creación”, “un proceso creador, una re-creación de la realidad […] que añade un matiz de novedad, de exclusividad”.[10]

EL ARTE COMO KATHARSIS
Aunque de uso limitado en los escritos aristotélicos,[11] el término griego katharsis es de un rico significado. Es una bella palabra[12] que, enraizada en la medicina hipocrática, la puso en circulación Aristóteles con el significado ético-estético que actualmente tiene. Con justicia se ha dicho de Aristóteles que es un creador de terminología filosófica, dándole a términos comunes un contenido absolutamente nuevo.[13] “En Aristóteles encontramos por primera vez el término katharsis en el ámbito de la teoría poética”.[14]
De variadas traducciones, que van desde purgación[15] y purgamiento[16] a purificación[17], “redención”[18] e incluso moderación[19], el término deriva del nombre katharismos, limpieza, purificación, purgación; del verbo katharizo, hacer limpio, limpiar, purificar; y del adjetivo katharos, libre de mezclas impuras, sin tacha, limpio, puro.[20] Katharos es una de las grandes palabras del griego antiguo, clásico y koiné. En Homero significa “físicamente puro”, también libre de mezcla, sincero, genuino, libre de deudas o eximido de impuestos, libre de contaminación ritual, libre de culpa moral, moralmente limpio, incluso pureza de raza.[21] Platón hablaba de la pureza del cuerpo y del alma (katharos kata ton somon kai kata ten psyjen)[22] y la religión mistérica griega llamaba katharsis al período posterior a la muerte en que el alma debía purgar sus faltas.[23] De ahí que convenga a los traductores verter katharsis como “expiación”, “purificación”, “purga” o “purgación” de las pasiones del alma para curarla de sus dolencias[24], aliviando los sentidos después de una gran tensión (aspecto fisiológico).[25]
Dado que el Estagirita utiliza katharsis en la Poética y en la Política también en un sentido estético, un “empleo estético”,[26] señalado hacia la tragedia en la primera obra y a la música sacra y dramática en la segunda, el término aplicado a objetos de arte sería equivalente a decir que el arte libera al alma hacia lo estético, producto del temor/terror (phobos) y la compasión/piedad (eleos), consecuencia de la imitación del poeta y de la admiración del público.[27] “¡He aquí el objeto de la imitación trágica de Aristóteles!”.[28] En este sentido, la katharsis es la facultad de la tragedia (en Poética) y de la música (en Política) de purificar al espectador de sus propias bajas pasiones, al verlas proyectadas en los personajes de la obra o en los ritmos musicales. Se produce, por tanto, “una especie de curación y purificación moral”.[29] Le permite ver el castigo merecido e inevitable de éstas, pero sin llegar a experimentar dicho castigo él mismo. “Así, temor y compasión son medios para producir la operación catártica en el espectador o lector cuyo agente es la tragedia”.[30] Katharsis, por tanto, sería el efecto propio de la obra de arte en el individuo, ennobleciendo los sentimientos del receptor, el espectador.[31] Esto nos lleva a una tercera relevancia del arte.

EL ARTE COMO PEDAGOGÍA
“Los productos del arte agradan en tanto que son medios de aprendizaje”.[32] Se ha dicho y con razón que, “debidamente empleada, [la música] es un precioso don, destinado a elevar los pensamientos a temas más nobles, a inspirar y elevar el alma […] Es uno de los medios mas eficaces para grabar en el corazón la verdad […] Nunca se debería perder de vista el valor del canto como medio educativo”.[33] Aristóteles indica respecto a la música que “es uno de los medios para llegar a la virtud” y que es “imposible no reconocer el poder moral de la música; y puesto que este poder es muy verdadero, es absolutamente necesario hacer que la música forme parte de la educación de los jóvenes” […] “Creemos que de la música se puede sacar más de un género de utilidad, puesto que puede servir a la vez para instruir el espíritu y para purificar el alma”.[34]
Aprender agrada muchísimo a todos y la razón de este deleite es que al observar una obra o disfrutar de músicas “que tienen un carácter moral”,[35] al mismo tiempo se aprende y se reúne el sentido de las cosas.[36] “Cuando Aristóteles habla del aprendizaje como razón del placer estético se refiere, sobre todo, al reconocimiento del objeto imitado en el producto de la imitación artística” y de “apreciar la habilidad del artífice”.[37] Estos principios son válidos también para muchas otras artes.[38]
Así, según algunos, es en la katharsis en que se agudiza la sensibilidad y se alteran, e incluso, se hacen mejores los afectos, ennobleciendo los sentidos, dado que la imitación en el arte no sólo se refiere a realizar una copia de lo que existe, sino a mejorar lo real.[39] “La tragedia es una imitación de personajes mejores que el término medio de los hombres”.[40] “La imitación poética, como sucede en la pictórica, los hace mejores, peores o semejantes”.[41] De modo que, después de presenciar la obra teatral o escuchar una pieza musical, el espectador se entenderá mejor a sí mismo, y no repetirá la cadena de decisiones que llevaron a los personajes a su fatídico final. A estos atributos morales de los protagonistas que son dignos de imitar Aristóteles le llama carácter.[42] “El carácter en un drama es lo que revela el propósito moral de los protagonistas”.[43]
En las tragedias clásicas, según el filósofo, el motivo principal del infortunio es siempre el hubris, o el orgullo desmedido que hace creerse a los mortales superiores a los dioses, o que no los necesitan ni les deben honores. Dicho hubris es considerado como el más grave de los defectos y la causa fundamental de todos los infortunios. De este modo la tragedia también alecciona al respecto a los valores de la religión clásica. La katharsis es, por tanto, el medio por el cual los espectadores pueden evitar caer en el hubris.
El arte siempre apuntará a lo universal, a los valores que son para todos y en todo tiempo. Por eso es que la poesía, según el sabio griego, es más filosófica y más elevada que la historia, pues mientras la historia atiende a lo particular, la poesía dirige nuestro interés a lo universal.[44] “La poesía habla de un tipo de hombres, la historia de hombres particulares”.[45]

EXPERIENCIAS ESTÉTICAS
A propósito de lo anterior, analicemos brevemente la vivencia ética posterior del film La última canción. Según las precisiones antes expuestas, vemos reflejada en esta obra dramática la imitación de acciones cotidianas, la purificación de los afectos y la educación ética.
Las experiencias de los jóvenes protagonistas de este film es la experiencia de tantos jóvenes y señoritas que, ajenos a su voluntad, se ven privados de vivir con algunos de sus progenitores. La protagonista, Ronnie (Miley Cirus), caracteriza esa situación como “diferencias irreconciliables” entres sus padres. Ella y su hermano menor Jonah encarnan los sentimientos propios del alejamiento: enojo disfrazado de rebeldía (ella) y ansiedad acompañada de “apego” (él). Por su parte, el padre (Greg Kinnear) deja entrever las emociones propias de un progenitor que no sabe cómo decirles a sus hijos que los errores cometidos en su matrimonio no tiene nada que ver con el amor que les entraña como hijos y que intenta recuperar tiempo y afectos perdidos. En ese verano con su padre, Ronnie hace amigos (p.e. Blaze), se enamora (de Will), comete sus propios errores y aprende que aún los seres que amamos pueden cometer equivocaciones. Su padre finalmente muere, pero no sin antes haber restablecido relaciones, cumplido sueños, restituyendo males cometidos.
Las emociones propias de la protagonista también son las de aquellos que son espectadores del film. Hay una suerte de mimesis de la vida propia con la de los actores y sus acciones con las nuestras, al igual que sus sentimientos y pasiones. El film, dedicado a la juventud contemporánea, consigue envolver en su trama a los mismos y hacerles ver la importancia de tres entidades socializantes principales: la familia, los amigos y la iglesia. A la familia se la debe amar y respetar sin importar las faltas cometidas, pues, a final de cuentas, yo también las cometo y recibo de los miembros de la misma apoyo, comprensión, perdón y restitución. A los amigos se les acepta con virtudes y defectos, se imitan sus virtudes y se rechazan o hacen ver con amor sus defectos. Se les anima en momentos de infortunio y de desequilibrio emocional y se comparte con ellos en forma sana, responsable, alejados de malas prácticas, fomentando entre todos la toma de buenas decisiones. A la iglesia se le respeta y apoya, no sólo como institución de carácter espiritual sino como coeducadora, junto con la familia, de los valores morales de integridad, respeto, dominio propio, veracidad, honestidad y amor por la vida.
Finalmente, queda el joven espectador con la sensación de que puede liberarse en cierto grado de las malas consecuencias de decisiones tomadas siguiendo el ejemplo de los protagonistas.

CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES
Como profesor de alumnos en edad adolescente he escuchado comentarios luego de compartir en clases la película comentada que me hacen percibir el valor de la misma en la katharsis juvenil. Una alumna me dijo: “Nunca más trataré mal a mi padre…”. Otro con tono nostálgico, hasta las lágrimas, dijo ver reflejada en el film su propia vivencia familiar y que trataría de mejorar sus relaciones. Ahora aprendió que debía perdonar, así como él recibió perdón en innumerables momentos precedentes.
Las artes en general poseen estas tres características que derivan a su vez en tres funciones de las mismas: imitación de la realidad, purificación de las emociones y educación moral. Qué bueno que sea así. Eso hace del arte un medio irrepetible en que podemos combinar lo estético, pues cuánta belleza le falta a nuestro mundo, y lo ético, pues cuánto más le falta a nuestra pobre y abatida humanidad de valores y principios correctos que guíen sus conciencias hacia lo humano, lo recto y lo justo.

APÉNDICE
Definiciones vertidas por distintos Diccionarios en español de catarsis:

-        Diccionario de la Lengua Española, 22ª edición, Real Academia Española, España, 2001: “Efecto que causa la tragedia en el espectáculo al suscitar y purificar la compasión, el temor o terror y otras emociones”.

-        El Pequeño Larousse Ilustrado, 14ª edición, Ediciones Larousse, S. A. de C. V., México D. F., 2008: “Palabra con la que Aristóteles designa el efecto de purificación producido en los espectadores por una representación trágica”.

-        Nuevo Espasa Ilustrado. Diccionario Enciclopédico, Espasa Calpe, S. A., España, 1999: “Efecto de purificación que, entre los antiguos griegos, se pretendía causara en los espectadores la representación de las tragedias”.

-        VOX Diccionario General Ilustrado de la Lengua Española, 2ª edición, Arrayán Editores, Santiago de Chile, 1994: “Purificación de las pasiones del ánimo mediante las emociones provocadas por la obra de arte, especialmente la tragedia”.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ARISTÓTELES. El Arte Poética. Editorial Austral, Buenos Aires, 1948 (en línea). Disponible en www.traduccionliteraria.org/biblib/A/A102.pdf 

ARISTÓTELES. Poética. Edición Electrónica de la Escuela de Filosofía de la Universidad ARCIS, Santiago, Chile (en línea). Disponible en: www.philosophia.cl

ARISTÓTELES. Política. Editorial Ercilla S. A., Santiago, Chile, 1990. 

ARNAL, Mariano, Catarsis (en línea). Artículo disponible en http://www.elalmanaque.com /agosto/17-8-eti.htm

BARCLAY, William. Palabras griegas del Nuevo Testamento. Su uso y su significado. 11ª Edición, Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, Texas, 2007.

Catarsis (en línea). Disponible en http://es.wikipedia.org/wiki/Catarsis

FLÓ, Juan. La definición de arte antes (y después) de su indefinibilidad. En Diánoia, Volumen XLVII, Número 49 (noviembre 2002): p. 95-129 (en línea). Disponible en: http://dianoia.filosoficas.unam.mx/info/2002/49-Flo.pdf

Gran Enciclopedia Interactiva Siglo XXI. Océano Grupo Editorial, S. A., Barcelona, 2000. 13 tomos.

LLEDÓ, Emilio, et al. Historia de la Filosofía. Santillana Bachillerato, Madrid, 1997.

ROSENTAL, M. M. Diccionario Filosófico. Ediciones Huascarán, Lima, 2005.

SÁNCHEZ Palencia, Ángel. “Catarsis” en la Poética de Aristóteles. En Anales del Seminario de Historia de la Filosofía, Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense de Madrid, Número 13 (1996): p. 127-147 (en línea). Disponible en: http://revistas. ucm.es/fsl/02112337/articulos/ASHF9696120127A.PDF

VINE, W. E. Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento. Editorial Clie, Terrassa, Barcelona, 1989. 4 tomos.

WHITE, Elena G. de. La Educación. Asociación Casa Publicadora Sudamericana, Buenos Aires, 1990.




[1] Juan Fló, La definición de arte antes (y después) de su indefinibilidad. En Diánoia, V. XLVII, N° 49 (noviembre 2002) (en línea). Disponible en http://dianoia.filosoficas.unam.mx/info/2002/49-Flo.pdf, p. 96.
[2] Sánchez Palencia, Ángel. “Catarsis” en la Poética de Aristóteles. En Anales del Seminario de Historia de la Filosofía, Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense de Madrid, Número 13 (1996): p. 128 (en línea). Disponible en: http://revistas. ucm.es/fsl/02112337/articulos/ASHF9696120127A.PDF. Énfasis en el original.
[3] Fló, op. cit., pp. 98-108.
[4] Basado en la novela The Last Song del autor Nicholas Sparks. Dirigida por Julie Anne Robinson y protagonizada por Miley Cyrus, Liam Hemsworth y Greg Kinnear. Touchstone Pictures, producida por Offspring Entertainment, USA, 2009.
[5] Aristóteles, Poética, 1447a, 1447b. Edición Electrónica de la Escuela de Filosofía de la Universidad ARCIS, Santiago, Chile (en línea). Disponible en: www.philosophia.cl
[6] Aristóteles, Poética, 1448b.
[7] Aristóteles, Política, Editorial Ercilla S. A., Santiago, Chile, 1990, p. 179, 180.
[8] Aristóteles, Poética, 1450a, 1450b.
[9] Sánchez Palencia, op. cit., p. 134.
[10] Sánchez Palencia, op. cit., p. 131, 132.
[11] Una vez solamente en la Poética y un par de veces en la Política.
[12] Arnal, Mariano, Catarsis (en línea). Artículo disponible en http://www.elalmanaque.com/agosto/17-8-eti.htm
[13] Lledó, Emilio, et al., Historia de la Filosofía, Santillana Bachillerato, Madrid, 1997, p. 57.
[14] Sánchez Palencia, op. cit., p. 128. Énfasis en el original.
[15] Sánchez Palencia, op. cit., p. 129. Nota el pie de página.
[16] Sánchez Palencia, op. cit., p. 142.
[17] Aristóteles, Política, p. 184, 185. 
[18] Catarsis (en línea). Disponible en http://es.wikipedia.org/wiki/Catarsis
[19] Aristóteles, El Arte Poética, p. 25 (en línea). Disponible en http://www.traduccionliteraria.org/ biblib/A/A102.pdf
[20] Vine, W. E., Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, Editorial Clie, Terrassa, Barcelona, 1989, v. 2, p. 321; v. 3, pp. 278, 279.
[21] Barclay, William, Palabras griegas del Nuevo Testamento, 11ª Edición, Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, Texas, 2007, p. 130.
[22] Arnal, Mariano, op. cit.
[23] Gran Enciclopedia Interactiva Siglo XXI, Océano Grupo Editorial, S. A., Barcelona, 2000, v. 9, p. 188. Cf. la creencia del cristianismo católico acerca del purgatorio.
[24] Sánchez Palencia, op. cit., pp. 142, 143.
[25] Rosental, M. M., Diccionario Filosófico, Ediciones Huascarán, Lima, 2005, p. 84. Para otras definiciones vertidas por los Diccionarios véase el Apéndice al final.
[26] Sánchez Palencia, op. cit., p. 143.
[27] Aristóteles, Poética, 1449b, 1452a, 1452b, 1453b. En la Política, p. 185, Aristóteles afirma: “Todos, sin excepción, se ven arrastrados por la música a la compasión, al temor, al entusiasmo”.
[28] Sánchez Palencia, op. cit., p. 138.
[29] Aristóteles, Política, p. 185.
[30] Sánchez Palencia, op. cit., p. 144.
[31] Rosental, M. M., op. cit.
[32] Sánchez Palencia, op. cit., p. 131.
[33] Elena G. de White, La Educación, Asociación Casa Publicadora Sudamericana, Buenos Aires, 1990, p. 164.
[34] Aristóteles, Política, pp. 176, 180, 184.
[35] Aristóteles, Política, p. 186.
[36] Aristóteles, Poética, 1448b.
[37] Sánchez Palencia, op. cit., p. 131.
[38] “Aristóteles mantiene un significado amplio del griego poiein que abraca el quehacer artístico en general” (Sánchez Palencia, op. cit., p. 130. Énfasis en el original).
[39] Lledó et al., op. cit., p. 65.
[40] Aristóteles, Poética, 1454b.
[41] Sánchez Palencia, op. cit., p. 130.
[42] Aristóteles, Poética, 1447a, 1448a, 1450a, 1450b, 1454a, 1454b.
[43] Aristóteles, Poética, 1450a.
[44] Aristóteles, Poética, 1451b. Véase Lledó et al., op. cit., p. 65.
[45] Sánchez Palencia, op. cit., p. 136. Énfasis en el original.
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