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martes, 30 de octubre de 2012

Halloween, ¿fiesta para niños?

Halloween
¿Fiesta para niños?


“Y no es maravilla, pues el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”
(2 Corintios 11: 14)


Su origen

El Halloween tiene su origen en la celebración del año nuevo celta en la noche del 31 de octubre. Los druidas (brujos, hechiceros y magos celtas) de las órdenes paganas de Bretaña, Irlanda y Galia consideraban esta noche como “sagrada”. De ahí el nombre de Halloween, del inglés «All Hallow’s Eve», “noche totalmente santa”. Ellos creían que esa noche, Samahain (el Señor de los muertos) liberaba a los espíritus buenos y malos. La separación entre vivos y muertos se disolvía haciendo posible la comunicación entre ambos seres. Era una noche de fantasmas y duendes en la que se hacían fogatas y se adivinaba el futuro, y las brujas volaban por el cielo.


Los malos espíritus en forma de animales atormentaban salvajemente a los mortales. Éstos, en forma de soborno, les daban comida y golosinas para procurar la seguridad de su hogar y de su gente, de ahí viene la expresión “truco o trato” (“trick or trate”). La leyenda dice que era mejor hacer el trato con el espíritu maligno, sino éste usaría sus poderes para castigar con toda clase de maldiciones e infortunios a esta familia.



En la actualidad

Actualmente, en el día 31 de octubre se organizan fiestas para conmemorar la noche de brujas en donde los participantes se disfrazan de todo tipo de seres terroríficos, monstruos, duendes y hadas. Por lo general se realizan en ambientes juveniles, y pasan por las calles de casa en casa pidiendo dulces, dinero o cualquier tipo de recompensa, pronunciando la frase: “dulce o truco”.


Como podemos ver, este evento no tiene relación con Cristo. No deberíamos permitir que nuestros niños se involucren en este tipo de “celebraciones”. “No mires a sus dioses ni preguntes por ellos; no digas ¿No debo yo hacer lo mismo?”; “Nadie entre los tuyos deberá sacrificar su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería, ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos” (Deuteronomio 12: 30; 18: 10, 11).


Testimonio

Cristina Kneer de Vidal, fue ocultista, esotérica, espiritista y satánica. En su libro «Él vino a dar libertad a los cautivos», nos transmite sus experiencias que vivió durante 15 años: “La celebración del Halloween es una fiesta satánica que no debe celebrarse por ningún cristiano consciente… El 31 de octubre de cada año, decenas de niños y jóvenes son sacrificados en todo el mundo, especialmente en Inglaterra y en Estados Unidos, por grupos satánicos… No quiero asustar a nadie, pero mis palabras deben ser tomadas en cuenta. Por lo menos pido que me escuchen, razonen y decidan… Miles de personas han adoptado, sin saberlo, una costumbre satánica y con ello están propiciando el crecimiento del satanismo en las grandes urbes”. “Celebrar el Halloween”, concluye la escritora, “es como si se celebrara el cumpleaños del diablo”.

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