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viernes, 6 de abril de 2012

Benjamín Franklin


El ejemplo de Benjamín[1]

“Aún el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta fuere limpia y recta”

(Proverbios 20: 11).

“¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará;

no estará delante de los de baja condición” (Proverbios 22: 29).

Benjamín nació en Boston y era el decimoquinto hijo entre diecisiete hermanos. Tenía sólo 10 años cuando debió dejar de estudiar para ayudar a su padre en su pequeña fábrica de velas y jabones. En ese momento el consejo de su padre fue: “Haz todo siempre con rectitud”. El impacto de esas palabras señalaría el resto de la vida de Benjamín.

A los doce años, Benjamín empezó a trabajar como aprendiz en la imprenta de su hermano. Cuando tenía 15 años, su hermano fundó el New England Courant, considerado como el primer periódico realmente independiente de las colonias británicas en Norteamérica. En dicho diario, Benjamín escribió sus primeras obras. En 1724, viajó a Inglaterra para completar y acabar su formación como impresor.
Regresó a Filadelfia, Pennsylvania, en 1726, y allí co-fundó el club intelectual Junto, y al año siguiente estableció su primera imprenta propia. En 1729 compró el periódico La Gaceta de Pensilvania. Publicó además el Almanaque del pobre Richard y fue el encargado de la emisión de papel moneda en las colonias británicas.

En 1731 participó en la fundación de la primera Biblioteca Pública de Filadelfia. En 1736 fundó la Union Fire Company, el primer Cuerpo de Bomberos de Filadelfia. En 1743 fue elegido presidente de la Sociedad Filosófica Estadounidense. También participó en la fundación de la Universidad de Pensilvania (1749) y el primer Hospital de la ciudad. En 1763 se dedica a realizar viajes para estudiar y mejorar el Servicio Postal de los Estados Unidos.
Benjamín fue un prolífico científico e inventor. Su afición por los temas científicos coincidió con el comienzo de su actividad política. A partir de 1747 se dedicó al estudio de los fenómenos eléctricos. En 1752 lleva a cabo en Filadelfia su famoso experimento con la cometa. Gracias a esto creó su más famoso invento: el pararrayos. Además del pararrayos, inventó también el llamado horno de Franklin, las lentes bifocales, un humidificador para estufas y chimeneas, uno de los primeros catéteres urinarios flexibles, el cuentakilómetros, las aletas de nadador y la armónica de cristal. Estudió también las corrientes oceánicas, siendo el primero en describir la Corriente del Golfo. En 1756 fue elegido miembro de la Royal Society y en 1772 la Academia de las Ciencias de París le designó como uno de los más insignes científicos vivos no franceses.

Su primera incursión en la política tuvo lugar en 1736 al ser elegido miembro de la Asamblea General de Filadelfia. En 1747 organizó la primera milicia de voluntarios para defender Pensilvania, siendo nombrado miembro de la comisión de negociación con los indios nativos en 1749. Participó activamente en el proceso de independencia de los Estados Unidos. Comenzó realizando diversos viajes a Londres, entre 1757 y 1775, como representante encargado de abogar los intereses de Pensilvania. Llegó a intervenir ante la Cámara de los Comunes en 1766. Influyó en la redacción de la Declaración de Independencia (1776). En Francia, mientras buscaba apoyo para las campañas contra los británicos, fue nombrado representante oficial estadounidense (1775), firmó un tratado de comercio y cooperación (1778) y alcanzó el cargo de Ministro para Francia (1779). Fue el único americano de la época colonial británica que alcanzó fama y notoriedad en la Europa de su tiempo.
Contribuyó al fin de la Guerra de Independencia, con la firma del Tratado de París (1783). A partir de ahí, contribuyó a la redacción de la Constitución estadounidense (1787). En 1785 fue elegido gobernador de Pensilvania, y se dedicó de pleno a la construcción de la nación norteamericana. En 1787 comenzó a destacar su carrera como abolicionista, siendo elegido presidente de la Sociedad para Promover la Abolición de la Esclavitud.

Benjamín buscaba cultivar su carácter mediante un plan de trece virtudes que desarrolló cuando tenía 20 años y que continuó practicando por el resto de su vida. Entre las virtudes enlistadas en su Autobiografía se encuentran:

  1. ORDEN: Que todas tus cosas tengan su sitio, que todos tus asuntos tengan su momento.
  2. RESOLUCIÓN: Resuélvete a realizar lo que deberías hacer, realiza sin fallas lo que resolviste.
  3. INDUSTRIA: No pierdas tiempo, ocúpate siempre en algo útil, corta todas las acciones innecesarias.
  4. HUMILDAD: Imita a Jesús.
Este fue el gran Benjamín Franklin, político, inventor y científico, quien estuvo ante los reyes de Europa y Norteamérica mostrando sus sueños y ayudando a hacer de su nación un lugar mejor para vivir. El orden, la resolución, la rectitud y la humildad hicieron de él uno de los personajes más importantes e influyentes de los tiempos modernos.



[1] Víctor Jofré Araya, Teólogo Bíblico y Magíster (C) en Educación Religiosa. Actualmente se desempeña como Profesor de Religión y Filosofía en el Colegio Adventista de Iquique, MNCh.
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